-Nombre común: Tortuga de orejas rojas
-Nombre científico: Trachemys scripta elegans

-Clasificación:
•Orden: Chelonia
•Familia: Emydidae
•Subfamilia: Emydinae
-Biotopo: Se encuentra principalmente en ríos y pantanos, donde predomina un clima cálido, principalmente tropical. Sin embargo son capaces de adaptarse a casi cualquier hábitat acuático, ya sean ríos lagos etc.
-Distribución: Habita el Sudeste de Estados Unidos, más concretamente en los estados de Texas, Oklahoma, New México, Kansas, Kentucky, Indiana, Alabama, Tennessee, Arkansas, Illinois y Missouri principalmente.
-Esperanza de vida: La esperanza de vida ronda los 40 años, barrera incluso superable si se mantienen ejemplares en buenas condiciones.
-Forma y coloración: Son tortugas de una coloración verdosa, con abundantes rallas amarillas por todo el cuerpo, Con un caparazón más bien aplanado, diseñado para su vida semiacuática. Poseen patas palmeadas (con una membrana interdigital,) con fuertes garras, que les permiten desplazarse tanto por tierra como en el agua. El plastrón (parte inferior del caparazón) es de un color amarillo, con manchas irregulares, generalmente de forma oval, de un color verde oscuro. Cuentan además en la cabeza con una característica mancha ocular de gran tamaño, de un color rojizo anaranjado, ubicada tras el ojo. Con el tiempo, a medida que los ejemplares crecen van perdiendo la intensidad de los colores, y las manchas del plastrón se van haciendo cada vez más “borrosas”.
-Tamaño: Los adultos rondan los 20-25 cm, llegando incluso a los 30cm. Sin embargo los machos son en general algo más pequeños que las hembras, raramente superando los 20cm
-Dimorfismo sexual: El dimorfismo sexual en esta especie es bastante sencillo de notar, y comienza a manifestarse de manera clara alrededor de los 2-3 años de edad, siendo antes difícil asegurar el sexo de los ejemplares.
Las principales diferencias son:
- Las garras de las patas delanteras, ya que en los machos estas uñas crecen de manera desproporcionada en comparación con las de las hembras. Estas garras cumplen una función durante el ritual de cortejo del macho.

- El tamaño de la cola, el cual en los machos es mucho mayor que en las hembras, siendo la cola de un grosor y largo mucho mayor, además de que el orificio cloacal(ano) se ubica más alejado del cuerpo mismo, al contrario de la hembra que tiene una cola pequeña y angosta, con la cloaca más pegada al cuerpo.

-Otras diferencias menores, como son el tamaño del animal, ya que las hembras son en general de mayores dimensiones que los machos. También hay casos en que se notan diferencias a nivel de plastrón (el “estomago” de la tortuga) el cual aparece algo cóncavo en los machos, siendo siempre plano en las hembras.


-Alimentación: En estado natural, estás tortugas se caracterizan por la variedad de alimentos que componen su dieta, tratándose de animales omnívoros que comen desde insectos, peces, crustáceos hasta distintos tipos de frutas y vegetales.
En cautividad, se recomienda basar su dieta en pellets o también llamados piensos especiales para tortugas. Existen numerosas marcas y en general la mayoría sirven bastante bien como base, siendo las mejores marcas como Sera Raffy P y Tetra Reptomin (de Tetrafauna) Alimentos con valores nutriconales similares a estos son altamente recomendados como base para su alimentación. LOS GAMARUS O GAMBAS NO SIRVEN COMO ALIMENTO BASE, este alimento es como un dulce o golosina para las tortugas, por lo que sólo es recomendable de vez en cuando como complemento a la dieta. Otros complementos que es bueno darles para variar la dieta son algún insecto o invertebrado como grillos, larvas de escarabajo, caracoles, babosas, lombrices etc. También darles algún tipo de pescado o marisco, así como distintos tipos de frutas y verduras. Alimentos como carnes rojas, jamón etc, son recomendables pero no muy seguido, al igual que alimentos para perros o gatos, ya que estos en exceso dañan el hígado de las tortugas.
-Alojamiento:
Debemos ubicar a nuestras tortugas en el mayor espacio posible. Se recomienda, en caso de no poder tenerlas en un estanque al exterior, conseguir lo antes posible el acuario más grande que podamos, ya que es muy común empezar con un acuario muy pequeño, y con el tiempo se hace necesario ir comprando cada vez uno más grande, con lo que fácilmente se pueden llegar a comprar 3-4 acuarios antes de q la tortuga alcance su tamaño adulto.
El tamaño mínimo de un acuario pensado para una tortuga adulta debe rondar los 90-100 litros como mínimo. Estos deben contar con una amplia zona de nado y una zona seca, idealmente que consista en alguna rampla (para no quitar el espacio para nadar) que sea de aproximadamente 1-3 de la superficie del acuario. La altura del agua no tiene límite, mientras más espacio para nadar, mejor (eso sí que no se inunde la zona seca).
Es recomendable que el fondo del acuario cuente con un sustrato de piedras de rio, que no cuenten con bordes afilados, y que sean más grandes que la cabeza de la tortuga, para evitar que esta las trague, lo que puede resultar peligroso. Estas piedras ayudan a mantener las heces y demás desechos en el fondo, fuera del alcance de la tortuga, evitando así la ingesta de sus propias fecas. En resumen mantienen el acuario un poco más limpio.
Es necesario contar con algún sistema de filtrado para mantener el agua limpia, y no tener que cambiar tan seguido el agua del acuario, lo que implicaría un stress innecesario, además de poner en riesgo la salud de la tortuga al exponerla a cambios bruscos de temperatura muy seguido, los que potencialmente podrían afectar la salud del animal. Para esto se recomienda un filtro con una capacidad 3 veces mayor a los litros de agua que posea el acuario, es decir, un acuario de unos 70 litros de agua deberá usar un filtro que mueva como mínimo unos 210 litros por hora (l/h). Mientras más fases (tipos de filtración) tenga el filtro mejor, aunque con un filtro mecánico, es decir que simplemente atrape la suciedad, suficientemente potente debería bastar para mantener el agua limpia por lo menos unas 3 semanas. Un buen truco es colocar carbón activo en algún compartimiento del filtro, esto mantendrá el agua del acuario menos turbia. En general un buen filtro mantiene el agua limpia por lo menos 3-4 semanas o incluso más, dependiendo también del número de tortugas que se mantengan en el acuario.
También la zona seca debe contar con una luz con rayos uv-b, los cuales se venden tanto como tubos fluorescentes así como ampolletas, en la mayoría de las tiendas de mascotas. Esta luz tiene que ser de espectro 5.0, y no debe situarse a menos de 25cm de la zona seca, para evitar daños en el animal.
También se puede sacar a la tortuga a tomar sol al exterior, siempre teniendo cuidado de que cuenta con una zona de sombra y , si esta fuera mucho tiempo, una zona para hidratarse. Con esto se hace menos necesaria la presencia del tubo ubv.
Aunque estas tortugas pueden hibernar, en el caso de no querer hacerlo (se recomienda no hacer hibernar a tortugas menores de 2 años, por seguridad de las mismas), se hace necesario adquirir un termocalefactor, que nos permita mantener el agua a una temperatura que ronde los 26-28 grados. Toleran temperaturas más bajas pero su metabolismo comienza a descender, por lo que van perdiendo apetito y disminuyen su actividad.
Se les puede colocar cualquier tipo de decoración, pero siempre pensando en que seguramente esta decoración terminará siendo destruida o comida (en caso de plantas) por las mismas tortugas, por lo que en general los acuarios de tortugas no son muy decorados, prefiriendo la funcionalidad a la estética. En caso de que se utilicen decoraciones como plantas plásticas, si las tortugas comienzan a morderlas es recomendable quitarlas para evitar que las ingieran.
-Comportamiento: Son animales más bien solitarios, aún cuando pueden vivir en grupos no es necesario que cuenten con un “compañer@”. En general no hay problemas de convivencia con otros ejemplares siempre y cuando cuenten con un espacio adecuado. Eso sí no es recomendable juntar ejemplares que sean de tamaños muy distintos, tortugas pequeñas con tortugas ya adultas, ya que las pequeñas corren el riesgo de ser atacadas por las mayores, además de quedar rezagadas a la hora de conseguir alimento, etc.
Pueden surgir problemas en ejemplares ya sexualmente maduros (2-3 años en adelante aprox) ya que los machos entre ellos tienden a volverse territoriales, pudiendo haber peleas. También por el hecho de que las hembras resultan muy acosadas por los machos, estas pueden volverse agresivas. En general estos problemas duran un tiempo, y como mucho basta con separarlos durante la época en que están mas activos sexualmente y después se vuelven a juntar. Mientras más espacio se tenga, más raro y difícil es que se produzcan estos altercados entre las tortugas. Sin embargo hay casos en que no queda otra más que separar definitivamente a las tortugas, cuando las peleas no disminuyen, y se tornan algo más graves.
-Reproducción: Estás tortugas se reproducen con mucha facilidad, siendo plaga actualmente en países como España, ya que las gente las ha ido soltando, y estás tortugas se han adaptado al ambiente a tal punto que se siguen reproduciendo.
La reproducción es posible apenas la tortuga está sexualmente madura, lo que en general ocurre a los 3 años o un poco antes. El macho hará una danza de cortejo, acariciando a la hembra con sus garras de las patas delanteras. Si la hembra está receptiva, se realizará el apareamiento. El periodo de gestación dura alrededor de 2 meses, aunque la hembra puede retener los huevos si no encuentra un ambiente adecuado para la puesta, lo que si llega a durar mucho puede resultar peligroso, e incluso fatal para la hembra. Las hembras preñadas, especialmente cuando ya están en tiempo de realizar la puesta se muestran especialmente inquietas, como queriendo salir con urgencia del acuario. También es común que experimenten una pérdida del apetito.
Si la hembra encuentra un lugar adecuado, cavará un agujero de unos 30cm de profundidad, donde depositará varios huevos, pudiendo variar entre 2 a incluso 20 o más huevos. En casos en que las hembras retengan por mucho tiempo los huevos, es necesario recurrir a un veterinario para que le haga unas radiografías, y en caso de que confirme la presencia de huevos en su interior, proceda a aplicarle una inyección que estimula la puesta de estos.
Si el clima es favorable, así como también la humedad y otros factores, en unos 80-85 días deberían estar saliendo las tortugas del cascarón. Sin embargo en casos en que la temperatura ni las condiciones climáticas sean las adecuadas, las tortugas pueden tardar más en eclosionar, e incluso permanecer escondidas dentro del nido hasta que el clima mejore.
Una vez fuera, las tortugas contarán con un pequeño saco o bolsa, bajo el estómago (plastrón) este es el resto del saco vitelino que tenían en el huevo, y constituye una importante reserva de alimento, por lo que es importantísimo que no se les retire por ningún motivo este elemento. Las tortugas lo usaran y luego el saco se desprenderá solo. Ya recién nacidas a las tortugas se les puede colocar en un acuario especial para ellas, con todo lo necesario (si se les coloca una cantidad considerable de agua, prestar atención a que tengan lugares para apoyarse y descansar) y comenzar a alimentarlas con el mismo alimento que a las mayores, eso sí en porciones de menor tamaño. En general las tortugas bebes preferirán la carne a los vegetales, aumentando su preferencia por estos últimos a medida que crezcan.

Bibliografía: - Libro: “Tortugas Acuáticas” Jordan Patterson
- www.infotortuga.com (zonas de distribución de la especie)
Este artículo, así como las fotografías, son de exclusiva propiedad de César Muñoz Varela “choper”. Toda reproducción total o parcial del artículo y/o fotografías deben realizarse con la autorización del autor.




























